Dejar el celular a un lado durante el almuerzo permite recuperar un momento de atención y descanso en medio de la jornada laboral.
Muchas personas almuerzan mientras responden mensajes, leen noticias o revisan correos. Aunque parece una manera de aprovechar el tiempo, también significa continuar recibiendo estímulos durante un descanso que podría transcurrir de otra forma.
Una alternativa es reservar entre 15 y 20 minutos exclusivamente para comer.
Cómo empezar
Dejá el teléfono fuera de la mesa, cerrá la computadora y serví la comida en un espacio diferente del lugar de trabajo, si es posible.
Prestá atención al sabor, la textura y la temperatura de los alimentos. Comé a un ritmo cómodo, sin necesidad de contar las veces que masticás ni imponer reglas rígidas.
La alimentación consciente propone observar la experiencia de comer y reconocer las sensaciones de hambre y saciedad. No es una dieta ni garantiza una reducción del peso corporal.
Una pausa posible
Si trabajás desde casa, evitá convertir el escritorio en comedor. Si compartís un espacio laboral, podés proponer un almuerzo sin conversaciones de trabajo.
El objetivo no es alcanzar una forma perfecta de comer. Es recuperar unos minutos en los que la comida sea la actividad principal.